samedi 6 janvier 2024

Para un árbol


Todavía se acordaba de esta noche al pie del Sagrado Corazón. Noche fría y con luna llena. Noche romántica. Pero esta misma noche un árbol tal vez centenario debía ser arrancado de cuajo. Habían asistido a sus últimas horas de vida. Aunque no habían venido por el árbol sino para los obreros encargados de quitarle de en medio, que estorbaba, que querían ampliar la zona de transporte, para el funícular parece. Fue succinta la información de que disponían, les bastaba con saber que estaban aquí como en alerta por si acaso vinieran "los ecologistas", un nombre que les sonaba raro a todos, ya que apenas empezaban a hacer hablar de ellos, y esto en toda discreción, encubiertos por la noche y la distancia que les separaba de la obra nocturna y clandestina. Eran apenas un equipo de cuatro o cinco hombres de la seguridad del metro esperando más que otra cosa el relevo porque la noche iba a ser larga y porque estaban más acostumbrados a estar dentro que fuera del metro. Se susurraba. El ambiente era surrealista. Sólo ebríos de Paris by night y de haber recorrido los bares del entorno algunos turistas cruzaban como somnámbulos el pavimento sonoro y resbaloso. El nuevo jefe de servicio, ex-coronel de gendarmería, se desplazó en persona. Para un árbol. Para un árbol. Cierto, el lugar le daría una dimensión altamente simbólica. Muy bien puede el gesto distraído de un fumador quemar centenares de árboles, se hablara de un incendio de causa desconocida o accidental si se extiende mucho, en caso contrario ni siquiera se hablara. Pero un árbol, matar a un sólo árbol era nada menos que un crimen. Se puede identificar uno a un árbol. Y él esta noche, no sabra como explicárselo, tampoco lo supo evitar, era este árbol, o más precisamente llegó a ser este árbol, a fuerza de quedarse plantado aquí, sin moverse, como esperando su muerte, a que vinieran a quitarle o, no era esta una noche romántica, se había enamorado de un árbol. Es que un árbol tiene raíces muy profundas. Es que un árbol puede tener raíces hasta dentro de uno mismo sin que uno mismo se percata de ello. Para un árbol. Para un árbol. No dejaba de repetir aunque no llegaba, aunque no llegaría nunca más a quitarle importancia.

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