dimanche 13 mai 2018

La vida


El hombre trataba de saber lo que era la vida. Era de buena mañana. Apenas clareaba el día. Cuando se levantó todavía dormía su perro. Llegaba a una edad en que uno se levanta temprano. No fue siempre el caso en su vida. Y en el que uno empieza a reflexionar, a meditar. No fue siempre el caso en su vida. Pasó tan rápida. Le parecía que aminoraba el paso. A no ser que fuera el suyo de paso que aminoraba. Estaba casado. Su mujer enferma. Casado y solo. Pero ¿no es siempre el caso ?. Jubilado. No trabajaba. Se ocupaba, eso sí. Solía empezar sus días con ejercicios de táctica de ajedrez. Pero ante todo algo leía de una edición bilingüe, era otro ejercicio, de traducción esta vez, a que se dedicaba. Pero esta mañana, de buena mañana, se preguntó lo que era la vida, y como no había estudiado mucho de filosofía se hizo fuerte de las herramientas que tenía al alcance de la mano.

A ver, si la vida fuera como un ejercicio de táctica en ajedrez. Los jugadores de ajedrez solían quejarse de que cuando los problemas de táctica surgían en el tablero los encontraban desprevenidos. En cambio, cuando se ejercitaban a la táctica era como si se les decía : mira, aquí hay un problema de táctica y se empeñaban en resolver el problema de táctica. Tan sencillo como eso. Pero la vida no es tan sencilla como eso. Hay problemas en la vida, eso sí. Pero que no se presentan como ejercicios que hacer, sino que nos pillan igual de desprevenidos que en el tablero a un jugador de ajedrez. El hombre se mostraba satisfecho. Empezaba a clarear no solamente el día sino su propia concepción de la vida. Sin embargo, se decía, me queda herramientas, ¿por qué no utilizarlas ?

A ver, si la vida fuera como un ejercicio de traducción. En realidad surgió primero ante los ojos de su imaginación el texto de la canción para que se pueda leer a la vez que se canta. Era el karaoke. Lo había visto a la tele, cuando de pronto las letras de la canción no salían y tenía que seguir cantando el seleccionado para dicho juego. Aunque ya se sabe : la vida no es un juego. Pero también a veces te deja plantado sin las palabras de la canción, pensaba el pobre hombre. Pero, en traducción se complica un poco la cosa, seguía pensando. No siempre se puede traducir palabra a palabra, a veces hay que buscar otras que pertenecen al mismo género o no : en vez de un verbo poner un adjetivo, un artículo en vez de un pronombre … y otras veces no traducirlo todo.

Con la historia, la gran historia, añadió el hombre que no sabía más de historia que de filosofía, los hombres tratan de saber de su vida, de su vida pasada como futura porque alguien (no sabía quien) dijo que la historia se repite. No sabía tampoco por qué esto le vino a la mente, esto de la historia que él no conocía. Aunque algo sí había oido pero no de la gran historia. Hubo un hombre rico : abuelo, bisabuelo, bis bis bis bisabuelo, en la familia, que lo hechó todo a perder. Y se preguntó el hombre ¿qué dirían de él ? ¿qué pensaran de él ? sus nietos, bisnietos, bis bis bis bisnietos, si lo echara él todo a perder. Que para que se repita la historia primero tiene que caer en el olvido o solamente acordarse un poco, muy poco, aunque lo suficiente para decir que se repite cuando tal vez no es exacto porque no se sabe todo, todas las palabras de la canción y, lo que se sustituye, lo que se quita, lo que se añade, no traduce fielmente lo que fue. Así es la vida. Así va la vida.


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